Economía y Desarrollo

 

ECONOMÍA Y DESARROLLO AMAZÓNICO

 

El patrón general de la economía de los pueblos indígenas y de la población rural de la Amazonía gira sobre la base de la agricultura de roza y quema, con parcelas que luego de unos años de producción se dejan en barbecho durante largo tiempo. Así, el bosque secundario o purma restituye a los suelos los nutrientes que los cultivos y la inevitable erosión de la lluvia le han consumido. A Grosso modo, en la Amazonía peruana podemos distinguir dos grandes ecosistemas: el ribereño y el de zonas interfluviales, que son suelos de altura no inundables. En el primero la fuente principal de carbohidratos es el plátano, mientras que en el segundo es la yuca, cultivo que, a diferencia del anterior, no soporta la inundación. Tanto el plátano como la yuca tienen un gran número de variedades.

 

Las chacras son siempre de policultivos, que permiten un uso más intenso y diversificado del suelo. Además, al reproducir parcialmente la arquitectura del bosque, esta estrategia productiva reduce el impacto de la erosión por la lluvia y controla la difusión de insectos que dañan a las plantas. Los pueblos ribereños aprovechan también los barreales y restingas bajas, que son terrenos inundables aledaños a los ríos, donde las crecientes depositan anualmente grandes cantidades de limo que fertilizan los suelos. Los barreales son usados hoy en día principalmente para cultivos comerciales, como el arroz y chiclayo, un tipo de frejol regional que se consume como menestra o en ensaladas cuando aún está verde.

 

La horticultura en sus diversas variantes es combinada con la caza, pesca y recolección. En las zonas interfluviales, la caza es la actividad más importante para obtener proteínas animales y también para dar prestigio al hombre que la práctica. En cambio, en las zonas ribereñas es la pesca la que fuente principal de dichas proteínas. 

 

La unidad productiva más importante es la familia. En el pasado varias de las sociedades indígenas de Loreto organizaban sus asentamientos y sistema de distribución sobre la base de familias extensas que vivían en grandes casas comunales, conocidas en el castellano regional como “malocas”. Aunque cada unidad familiar tenía su propia chacra, la preparación de éstas se hacía a través de trabajo asociado, que hoy día se designa con el término quechua de “minga”. La caza y la pesca son también labores que se hacen de manera individual o en pequeños grupos asociados, salvo que se trate de la pesca con barbasco, que sí congrega una gran cantidad de personas de ambos sexos y de diferentes edades.