Conflictos

 

CONFLICTOS INTERCULTURALES Y SOCIOAMBIENTALES

 

Cualquier grupo humano homogéneo o heterogéneo, reducido o amplio, que vive aislado o en contacto con otros grupos, conocerá conflictos dentro de su seno o con otros grupos. Entendemos que el conflicto es una constante a la condición humana, no siempre deseable, pero que es permanente y está presente en el ámbito de grupos reducidos (pareja, familia, personas), grupos medios (grupos socio-profesionales, clases sociales, grupos étnicos, etc.), grupos amplios (grupos religiosos transnacionales, nacionales), incluso el conflicto puede darse en el ámbito personal individual (conflicto interno).

 

Entendemos por conflicto, una situación o estado de cosas en la que dos (o más partes) tienen objetivos, intereses y/o metas contrapuestos, considerados incompatibles entre sí. El conflicto puede expresarse de distintas formas: Desde una forma sutil o soterrada en la cual la oposición no es totalmente manifiesta; pasando por su expresión a través de canales formales (queja, reclamo, objeción, propuesta); hasta llegar a la crisis en la cual el desacuerdo entre las partes es abierto y de confrontación. Precisamente, las crisis pueden dar lugar a cambios drásticos respecto a la situación original.

 

Hay diferentes formas de afrontar un conflicto. La forma más común es considerarlo como negativo, contrario al funcionamiento del orden social. En esta concepción se considera que el conflicto se debe eliminar como negativo. No obstante, hay otra concepción que lo considera como en cierta forma positivo, natural en las relaciones humanas, fundamental para que cualquier grupo pueda evolucionar, renovarse o escapar del estancamiento.

 

Una interpretación que ha cobrado fuerza es aquella que asocia el conflicto con la disponibilidad limitada de recursos. Al existir distintas partes o grupos humanos con sus propias necesidades (materiales e inmateriales) que generan a su vez distintos intereses y metas, el conflicto es resultado de la competencia por los recursos que satisfacen estas metas y existen en cantidad finita.

 

En los contextos multiculturales, la situación de desigualdad y desventaja social genera forzosamente conflictos entre la mayoría dominante y las minorías que desean una mejoría de su situación, una solución de sus problemas. Los conflictos son el medio para reivindicar el cambio, son el resultado de la convivencia entre personas con códigos culturales distintos que están compartiendo el mismo espacio y que aún tienen que aprender a manejarse en tanta diversidad.