Territorio

 

TERRITORIO Y ECOLOGÍA AMAZÓNICA

 

La Amazonía peruana alberga algunos de los bosques que son considerados como los más ricos en biodiversidad del Planeta. Aunque el conocimiento es aún muy fragmentado, hoy se sabe que posiblemente en ella se encuentran muchos de los récords mundiales de especies por área de diferentes grupos animales y vegetales. La Amazonía peruanaalberga, por ejemplo, la mayor diversidad de especies de aves, de anfibios, de reptiles y de mamíferos. En lo que respecta a las plantas se sabe que es una de las zonas más diversas del mundo, habiéndose registrado, en la denominada ecoregión Napo, más de mil especies de árboles y arbustos en un inventario realizado en 50 hectáreas. (ATDN 2003).

 

La Amazonía es única no sólo por la riqueza de especies, sino por la heterogeneidad ecológica o diversidad de hábitats, siendo probablemente esta característica la que le provee de una extraordinaria biodiversidad. En los últimos años se ha demostrado que la diversidad de ecosistemas en la selva baja peruana es mucho más alta de lo que se había pensado, y los expertos son capaces de distinguir más de 100 biotopos, o ecosistemas diferentes con comunidades de plantas y animales diferentes, en donde antes apenas se distinguían dos grandes tipos de bosques: bosques inundables y bosques de altura o tierra firme. En una zona muy pequeña se puede encontrar una gran variabilidad ambiental, lo que se refleja a su vez en una gran riqueza de especies de plantas y animales adaptados a cada tipo de paisaje. Las causas de esta variabilidad de ecosistemas están principalmente en el auténtico mosaico que son los suelos de la región, con distinto origen, edad, textura, estado de meteorización y contenido de nutrientes (Tuomisto et al. 1995; Ruokolainen & Tuomisto 1998).

 

La gran riqueza biológica amazónica representa un gran capital natural para el Perú por su potencial para contribuir al desarrollo, pero al mismo tiempo también implica un gran reto. Muchos ecosistemas de distribución más restringida corren el riesgo de desaparecer, y junto con ellos centenares o miles de especies que sólo viven en ellos, debido a la destrucción de hábitat, provocada principalmente por la agricultura y ganadería no planificadas, sobre todo en selva alta. Cerca de 9.5 millones de hectáreas han sido ya deforestadas en la Amazonía peruana, y cada año son destruidas decenas de miles más.

 

Lejos de lo que pudiera parecer, la Amazonía no es un territorio vacío, durante miles de años ha sido poblada por un buen número de sociedades que han sabido adaptarse y sobrevivir en un ambiente a primera vista hostil para el ser humano. Estas sociedades basaron su existencia en una estructura territorial muy diferente a la que se conoce en la sociedad globalizada, ya que este territorio no estaba delimitado por fronteras, sino que más bien se basa en una concepción holística de la realidad, fundamental para poder desarrollarse como pueblos. Es por esto, que el riesgo que conlleva la desaparición o empobrecimiento de los ecosistemas, afecta principalmente a estos pueblos y a su capacidad de seguir interactuando con su entorno y desarrollando unas potencialidades que no tendrían sentido sin esta interconexión con el entorno.

 

La degradación de los ecosistemas es sin duda uno de los problemas que enfrentan los pueblos indígenas hoy en día, pero no es el único, ni mucho menos el más importante. El despojo de los territorios ancestrales a manos de empresas privadas y la poca defensa que el Estado hace de los mismos, está provocando la ruptura del equilibrio existente entre los pueblos indígenas y sus territorios.

 

La tierra y los derechos de aprovechamientodesus recursos son de fundamental importancia para los pueblos indígenas ya que constituyen la base de su sustento económico así como la fuente de la identidad espiritual, cultural y social.

 

La propiedad individual amenaza a los pueblos indígenas. La tendencia existente en favorecer a la propiedad individual de la tierra en vez de la propiedad colectiva es una de las grandes amenazas contra los pueblos indígenas ya que de esta manera se abren las puertas a la privatización de la tierra y los recursos y a la pérdida de territorio y la desintegración de las sociedades indígenas ligadas a ellos.